Factores que favorecen su desarrollo
La tendinitis suele aparecer por actividades repetitivas, malas posturas o sobrecarga física. También puede desarrollarse después de esguinces, luxaciones o incluso tras lesiones traumáticas que afectan la biomecánica de la articulación. En algunos casos, la inflamación del tendón se acompaña de bursitis, lo que intensifica el dolor articular y la limitación funcional.
