¿Cómo se manifiesta la rigidez articular?
Uno de los síntomas más característicos es la rigidez articular, especialmente tras periodos de reposo prolongados. Esta falta de flexibilidad suele venir acompañada de un dolor de rodilla persistente o un dolor de hombro que limita los movimientos cotidianos. Cuando el cartílago se adelgaza, el roce óseo genera inflamación, lo que puede confundirse inicialmente con procesos de bursitis o tendinitis crónicas, requiriendo un diagnóstico diferencial preciso para descartar problemas de postura que aceleren el proceso.
