De la inflamación a la artrosis crónica
Muchas veces, procesos inflamatorios como la tendinitis o la bursitis actúan como señales tempranas de que la mecánica de la articulación está fallando. Si estos cuadros no se atienden, el roce constante acelera la aparición de la artrosis. En nuestra práctica en Naucalpan, observamos que el desgaste articular no solo afecta a adultos mayores; jóvenes con antecedentes de lesiones deportivas mal rehabilitadas suelen presentar una degradación prematura que requiere atención especializada.
